lunes, 16 de agosto de 2010
DESECHOS INDUSTRIALES

Los agentes líquidos incluyen las aguas negras, los desechos industriales, los derrames de combustibles derivados del petróleo, los cuales dañan básicamente el agua de ríos, lagos, mares y océanos, y con ello provocan la muerte de diversas especies.
Los agentes gaseosos incluyen la combustión del petróleo (óxido de nitrógeno y azufre) y la quema de combustibles como la gasolina (que libera monóxido de carbono), la basura y los desechos de plantas y animales.
Los agentes gaseosos incluyen la combustión del petróleo (óxido de nitrógeno y azufre) y la quema de combustibles como la gasolina (que libera monóxido de carbono), la basura y los desechos de plantas y animales.
Todos los agentes contaminantes provienen de una fuente determinada y pueden provocar enfermedades respiratorias y digestivas. Es necesario que la sociedad humana tome conciencia del problema.
La industria genera una gran cantidad de residuos muchos de los cuales son recuperables. El problema está en que las técnicas para aprovechar los residuos y hacerlos útiles son caras y en muchas ocasiones no compensa económicamente hacerlo. De todas formas, está aumentando la proporción de residuos que se valorizan para usos posteriores

Una licitación para contratar una nueva planta de tratamiento de lixiviados (sustancias que resultan de la descomposición de la materia orgánica) se declaró desierta una semana atrás. La decisión fue tomada por la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP). Esto llevó a la Veeduría Distrital (ente de control) a advertir nuevamente sobre implementar un tratamiento adecuado y con la suficiente capacidad para atender las exigencias técnicas del relleno sanitario Doña Juana
Los estudios más recientes de la Personería de Bogotá dejan ver que no sólo se desbordó la capacidad de tratamiento de los contaminantes, por lo que se están arrojando estos líquidos al río Tunjuelo, sino que hay deficiencias en la actual planta para el tratamiento de lixiviados.
Lo anterior no solamente implica seguir soportando las consecuencias contaminantes en épocas de lluvia, sino el inmanejable incremento de basuras que conlleva a que el relleno de Doña Juana se siga expandiendo, como está sucediendo actualmente; a esto se le suman los malos olores y la proliferación de moscas y roedores que afectan a las comunidades vecinas.
Lo anterior no solamente implica seguir soportando las consecuencias contaminantes en épocas de lluvia, sino el inmanejable incremento de basuras que conlleva a que el relleno de Doña Juana se siga expandiendo, como está sucediendo actualmente; a esto se le suman los malos olores y la proliferación de moscas y roedores que afectan a las comunidades vecinas.
Teniendo en cuenta que a corto plazo no se podrá contar con esta planta de tratamiento, la Veeduría ha recomendado tomar las medidas de contingencia mientras se materializa este proyecto. Por ahora el relleno de Doña Juana seguirá expandiéndose cada vez más y las consecuencias serán más traumáticas
CONTAMINACION DEL BOTADERO DE DOÑA JUANA
http://colombiabogota.org/esp/wp-content/uploads/2010/04/contaminacion-rio-bogota.jpg
sábado, 14 de agosto de 2010
CONTAMINANTES DEL RIO BOGOTA
Si bien el río Bogotá no es el más contaminado del mundo,[1] sí tiene muy altos niveles de sustancias contaminantes y a su paso por la ciudad de Bogotá es un río muerto.
Desde su nacimiento en el municipio de Villapinzón (provincia de Almeidas), el Bogotá recibe la contaminación proveniente de varias curtiembres artesanales que arrojan sus desechos al río. Las autoridades han tomado medidas para sancionar a los responsables de esta contaminación, sin embargo la solución a esta problemática es compleja, pues la aplicación de sanciones generalmente afecta a la población económicamente vulnerable que vive de la industria del cuero.
Los desechos de las curtiembres no sólo afectan el cauce alto del Bogotá, sino su principal afluente el río Tunjuelo debido a que varios artesanos de Villapinzón se han asentado a orillas de este río.
El desarrollo industrial de la provincia de Sabana Central introduce una alta cuota de contaminación en el río que a su paso por Bogotá recibe tres de sus principales afluentes los cuales descargan las aguas residuales provenientes de la ciudad: el río Juan Amarillo, el río Fucha y el río Tunjuelo.
Entre la desembocadura del Juan Amarillo hasta el Salto del Tequendama, el Bogotá se considera un río muerto pues no posee vida macrobiótica alguna. Son variadas las causas: A la carga de desechos biológicos e industriales aportada por alrededor de ocho millones de habitantes tanto de la capital como de los municipios de la Sabana, en este tramo el río es un típico río de planicie, con un mínimo de velocidad lo que acentúa su septicidad y hace prácticamente imposible la autodepuración para las altísimas cargas orgánicas que recibe. En este tramo las aguas no poseen oxígeno.
En el Salto del Tequendama, el Bogotá abandona la sabana homónima y entra en la provincia cundinamarquesa del Tequendama. La oxigenación que recibe en esta catarata permite que el río recupere parte la vida macrobiótica. Igualmente el Bogotá en su parte baja recibe las aguas de varios ríos más limpios que, junto con un discurrir más rápido, diluyen el nivel de contaminación. El Bogotá aún recibe la carga contaminante de los alcantarillados de los municipios aledaños, pero siendo bajo el desarrollo industrial de los municipios de las provincias del Tequendama y el Alto Magdalena (en contraste con los municipios de Sabana Central y Sabana de Occidente en la cuenca media), su curso es mucho menos contaminado.
Aun así, el Bogotá es la principal fuente de contaminación del Río Magdalena. Entre los contaminantes que lleva su cauce está el Cadmio, Cromo, Mercurio, Zinc, Arsénico y Plomo.[2] El punto máximo de contaminación del río está en sectores de Bogotá donde el nivel de residuos sólidos puede alcanzar un nivel de 400 mg/L[3]
Desde su nacimiento en el municipio de Villapinzón (provincia de Almeidas), el Bogotá recibe la contaminación proveniente de varias curtiembres artesanales que arrojan sus desechos al río. Las autoridades han tomado medidas para sancionar a los responsables de esta contaminación, sin embargo la solución a esta problemática es compleja, pues la aplicación de sanciones generalmente afecta a la población económicamente vulnerable que vive de la industria del cuero.
Los desechos de las curtiembres no sólo afectan el cauce alto del Bogotá, sino su principal afluente el río Tunjuelo debido a que varios artesanos de Villapinzón se han asentado a orillas de este río.
El desarrollo industrial de la provincia de Sabana Central introduce una alta cuota de contaminación en el río que a su paso por Bogotá recibe tres de sus principales afluentes los cuales descargan las aguas residuales provenientes de la ciudad: el río Juan Amarillo, el río Fucha y el río Tunjuelo.
Entre la desembocadura del Juan Amarillo hasta el Salto del Tequendama, el Bogotá se considera un río muerto pues no posee vida macrobiótica alguna. Son variadas las causas: A la carga de desechos biológicos e industriales aportada por alrededor de ocho millones de habitantes tanto de la capital como de los municipios de la Sabana, en este tramo el río es un típico río de planicie, con un mínimo de velocidad lo que acentúa su septicidad y hace prácticamente imposible la autodepuración para las altísimas cargas orgánicas que recibe. En este tramo las aguas no poseen oxígeno.
En el Salto del Tequendama, el Bogotá abandona la sabana homónima y entra en la provincia cundinamarquesa del Tequendama. La oxigenación que recibe en esta catarata permite que el río recupere parte la vida macrobiótica. Igualmente el Bogotá en su parte baja recibe las aguas de varios ríos más limpios que, junto con un discurrir más rápido, diluyen el nivel de contaminación. El Bogotá aún recibe la carga contaminante de los alcantarillados de los municipios aledaños, pero siendo bajo el desarrollo industrial de los municipios de las provincias del Tequendama y el Alto Magdalena (en contraste con los municipios de Sabana Central y Sabana de Occidente en la cuenca media), su curso es mucho menos contaminado.
Aun así, el Bogotá es la principal fuente de contaminación del Río Magdalena. Entre los contaminantes que lleva su cauce está el Cadmio, Cromo, Mercurio, Zinc, Arsénico y Plomo.[2] El punto máximo de contaminación del río está en sectores de Bogotá donde el nivel de residuos sólidos puede alcanzar un nivel de 400 mg/L[3]
martes, 10 de agosto de 2010
Mitigación de gases invernadero
Mitigación de gases invernadero Cerca de 20 mil hectáreas de pastizales brasileños buscan ser reconvertidas en el rico ecosistema boscoso de antes. Pagan la cuenta empresas contaminantes que buscan un sumidero de dióxido de carbono (C02) que limpie sus pecados contra el ambiente.Este es uno de los diversos proyectos de mitigación de gases invernadero que ya se llevan a cabo en el mundo, en el marco de los mecanismos especiales del aún no ratificado Protocolo de Kyoto En esta sección te ofrecemos una guía de navegación en internet sobre el tema.El proyecto de reconversión de pastizales se desarrolla en la sudoriental ciudad de Curitiba con un costo aproximado de 20 millones de dólares.Financian la iniciativa las corporaciones estadounidenses Chevron-Texaco, General Motors y American Electric Power, que esán calentando motores ante una eventual entrada en vigencia del tratado internacional. El protocolo debe ser ratificado por 55 países que sean parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático cuyas emisiones de gases de efecto invernadero sumen 55 por ciento del total mundial, incluyendo los países desarrollados.El poder de ratificación del protocolo está en manos de una indecisa Rusia. Estados Unidos, responsable del 25 por ciento de las emisiones de estos gases, se ha negado a aprobarlo.El Protocolo contiene metas legalmente vinculantes por las cuales los países desarrollados deben reducir sus emisiones de seis tipos de gases de efecto invernadero en por lo menos cinco por ciento, con respecto a niveles de 1990, para el período 2008-2012.Los países que deben cumplir estas metas deben obtener los denominados créditos de emisiones correspondientes a su disminución de gases de efecto invernadero.Compra y venta de créditos de emisiones, proyectos de implementación conjunta (como el utilizado en Brasil), y desarrollos limpios, orientados a países en crecimiento, son los tres mecanismos establecidos por el protocolo.Por medio de éstos, estados que consideren costoso disminuir sus emisiones en su país, por cambios de tecnología por ejemplo, pueden optar por pagar un precio más económico y reducir las emisiones en otros.Sin embargo, esto no les exime de reducir, aunque sea en parte, los gases de efecto invernadero en su punto de origen.El efecto invernadero, que aporta además al calentamiento de la Tierra, es un fenómeno global donde una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en un sector del planeta compensa la contaminación realizada en otro.El Fondo Prototipo del Carbono del Banco Mundial, creado en 2000, está constituido por entidades públicas y privadas. Funciona de acuerdo con los principios del mecanismo para un desarrollo limpio. Los recursos son canalizados por el banco a países en desarrollo para implementar infraestructura “limpia” y aliviar la pobreza. Los proyectos generan créditos certificados de emisiones que son comprados por el fondo para luego ser distribuidos entre los contribuyentes del mismo, que los pueden usar para cumplir sus metas de reducción de gases de efecto invernadero.En el sector empresarial el World Business Council on Sustainable Development junto con el World Resources Institute lanzaron el 1998 la Iniciativa del Protocolo de Gases de Efecto Invernadero con el fin de desarrollar prácticas que ayuden a empresas a contabilizar y reportar sus emisiones de estos gases.A inicios de diciembre el Foro Económico Mundial anunció la creación de un Registro Mundial de Gases de Efecto Invernadero para facilitar el manejo de emisiones de compañías a nivel global. Se estima los registros empiecen a inicios de 2004. Entre otros requerimientos, la información estará disponible en internet.Más información sobre el mercado de créditos de emisiones se puede encontrar en la página de International EmissionsTrading Association.El recientemente inaugurado sitio en español de la Secretaría de la Convención sobre el Cambio Climático ofrece un extenso número de documentos especializados, así como los resultados de la Novena Conferencia de las Partes de la Convención sobre Cambio Climático (COP9) que finalizó el 12 de diciembre.
Un proyecto colombiano sobre los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE)
La demanda de aparatos eléctricos y electrónicos para ser utilizados en procesos de producción de bienes y servicios es cada vez mayor. Esto hace necesario que países y empresas definan políticas claras frente al manejo de los llamados Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos – RAEE, cuya disposición final tiene repercusiones sociales, económicas y ambientales.
Igualmente, los fabricantes, importadores y distribuidores deben hacerse responsables de estos aparatos incluso luego de que hayan cumplido su vida útil. Estas son dos de las premisas que justifican el desarrollo del proyecto de E-Waste (Desechos Electrónicos, por su sigla en inglés), que surge como iniciativa de la Secretaría del Estado Suizo para Asuntos Económicos – SECO – y el Instituto Federal Suizo de Prueba e Investigación de Materiales y Tecnologías – EMPA –, con al apoyo del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial – MAVDT –, el Centro Nacional de Producción Más Limpia y Tecnologías Ambientales – CNPMLTA y otros actores clave relacionados con el tema.
El proyecto consta de dos fases: Diagnóstico y Plan de Acción. Con la primera se busca identificar y apoyar a los actores responsables (como vendedores, distribuidores, importadores, recicladores, gobiernos y entidades sociales, entre otros.); establecer un sistema integral de gestión de RAEE; definir el panorama de la gestión actual, en cuanto a manejo, cantidades, impactos, política, normatividad, instrumentos jurídico económicos, mecanismos financieros y esquemas de organización; y sensibilizar a las instituciones y entidades involucradas en el sector de los RAEE.
La segunda fase tiene como objetivos concertar una mesa de trabajo nacional, integrada por los diferentes actores, que permita recoger experiencias y fijar lineamientos acordes con las necesidades y expectativas del medio y, como resultado final, ejecutar el proyecto adaptado a las necesidades específicas de Colombia. Lo anterior representa, entre otros beneficios, la generación de puestos de trabajo alrededor de su implementación y sostenimiento.
De acuerdo a los modelos de gestión de RAEE aplicados en muchos países de Europa, y las experiencias en otros países en vía de desarrollo, se ha demostrado que es importante tener soluciones para todo tipo de E-Waste, partiendo de proyectos piloto enfocados hacia un grupo determinado de estos residuos, por ejemplo, los equipos de Tecnologías de Información y Comunicación – TIC – (básicamente computadores y teléfonos celulares) por su creciente uso, potencial de reciclaje y los efectos ambientales negativos que se desprenden si se hace una mala disposición de ello.
Aunque ciertos componentes y materiales se pueden reciclar de manera lucrativa, el sistema no es auto sostenible, razón por la cual se hace necesario encontrar alternativas de financiación. Una práctica que ha sido aplicada en muchos países de Europa es la de financiar el aprovechamiento y reciclaje de estos residuos a través de tasas de importación, venta o disposición. Por ejemplo, puede adicionarse al precio de venta de un computador un pequeño porcentaje destinado a cubrir el costo de su disposición final.
Este proyecto podrá garantizar su efectividad si cuenta con el apoyo, participación y compromiso de todos los actores involucrados en el tema. En este orden de ideas, Suiza se constituye como un aliado estratégico no sólo por su amplia experiencia en la gestión de los RAEE en su territorio, sino también por el acompañamiento dado a países como China, India y Sudáfrica.
Igualmente, los fabricantes, importadores y distribuidores deben hacerse responsables de estos aparatos incluso luego de que hayan cumplido su vida útil. Estas son dos de las premisas que justifican el desarrollo del proyecto de E-Waste (Desechos Electrónicos, por su sigla en inglés), que surge como iniciativa de la Secretaría del Estado Suizo para Asuntos Económicos – SECO – y el Instituto Federal Suizo de Prueba e Investigación de Materiales y Tecnologías – EMPA –, con al apoyo del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial – MAVDT –, el Centro Nacional de Producción Más Limpia y Tecnologías Ambientales – CNPMLTA y otros actores clave relacionados con el tema.
El proyecto consta de dos fases: Diagnóstico y Plan de Acción. Con la primera se busca identificar y apoyar a los actores responsables (como vendedores, distribuidores, importadores, recicladores, gobiernos y entidades sociales, entre otros.); establecer un sistema integral de gestión de RAEE; definir el panorama de la gestión actual, en cuanto a manejo, cantidades, impactos, política, normatividad, instrumentos jurídico económicos, mecanismos financieros y esquemas de organización; y sensibilizar a las instituciones y entidades involucradas en el sector de los RAEE.
La segunda fase tiene como objetivos concertar una mesa de trabajo nacional, integrada por los diferentes actores, que permita recoger experiencias y fijar lineamientos acordes con las necesidades y expectativas del medio y, como resultado final, ejecutar el proyecto adaptado a las necesidades específicas de Colombia. Lo anterior representa, entre otros beneficios, la generación de puestos de trabajo alrededor de su implementación y sostenimiento.
De acuerdo a los modelos de gestión de RAEE aplicados en muchos países de Europa, y las experiencias en otros países en vía de desarrollo, se ha demostrado que es importante tener soluciones para todo tipo de E-Waste, partiendo de proyectos piloto enfocados hacia un grupo determinado de estos residuos, por ejemplo, los equipos de Tecnologías de Información y Comunicación – TIC – (básicamente computadores y teléfonos celulares) por su creciente uso, potencial de reciclaje y los efectos ambientales negativos que se desprenden si se hace una mala disposición de ello.
Aunque ciertos componentes y materiales se pueden reciclar de manera lucrativa, el sistema no es auto sostenible, razón por la cual se hace necesario encontrar alternativas de financiación. Una práctica que ha sido aplicada en muchos países de Europa es la de financiar el aprovechamiento y reciclaje de estos residuos a través de tasas de importación, venta o disposición. Por ejemplo, puede adicionarse al precio de venta de un computador un pequeño porcentaje destinado a cubrir el costo de su disposición final.
Este proyecto podrá garantizar su efectividad si cuenta con el apoyo, participación y compromiso de todos los actores involucrados en el tema. En este orden de ideas, Suiza se constituye como un aliado estratégico no sólo por su amplia experiencia en la gestión de los RAEE en su territorio, sino también por el acompañamiento dado a países como China, India y Sudáfrica.
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